25/1/10

El año tiene cuatro estaciones

El año tiene cuatro estaciones, hasta los niños pequeños lo saben. Las grandes firmas de moda se empeñaron durante décadas en reducirlas a dos: colección de invierno – colección de verano. Pero la necesidad va marcando la pauta del negocio, sobre todo cuando los necesitados pagan con Visa Oro.

 La clase alta neoyorkina deseaba disfrutar de unas cálidas fiestas de fin de año en las cubiertas de sus yates anclados en la costa Oeste o surcando las aguas del Caribe (de ahí lo de “colección croisiére”) y las más exclusivas casas de moda empezaron a ofrecer un pequeño repertorio de prendas adecuadas para satisfacer la demanda: trajes de baño y vestidos de cóctel. Esto sucedía a finales de los 90. La práctica tuvo éxito, porque llegaba en un momento de “vacío”, cuando la colección sabe a déjà vu y comienzan las rebajas. Así que la pre-colección se fue ampliando, dando lugar a colecciones completas aderezadas con todo tipo de accesorios y presentándose a la prensa con boato y desfile propio. Además, el fenómeno se repetía de nuevo al final del verano -pre-fall-, cuando el consumidor está cansado del bikini y la crema bronceadora y añora la llegada de la lana y la gabardina. Et voilá: primavera, verano, otoño e invierno.

Hoy todo fluye a velocidad de vértigo y la sociedad está ávida de cosas nuevas a cada segundo. No cabe duda de que la novedad relanza el consumo y algunos, tomando buena nota, pisan el acelerador a todo gas colgando en sus tiendas prendas nuevas cada semana, como Zsa Zsa Zsú. La Colección de Estreno se va enriqueciendo progresivamente a lo largo de la temporada y la Colección de Reestreno ofrece novedades prácticamente cada día. Nuestra tienda es un espacio vivo, donde la moda y la tendencia fluyen.