16/5/10

Islas Eolias

Y os preguntaréis, ¿dónde están?, porque realmente siguen siendo un tanto exóticas y conservan su carácter y belleza ya que son también un tanto remotas, y sin embargo están ahí al lado, constituyendo un archipiélago volcánico en el mar Tirreno, cerca de la costa nordeste de Sicilia.


Vamos, para nosotros los que vivimos en España, ahí al lado, aunque tengamos que coger avión, bus, tren y ferry (aliscáfono) para llegar a ellas… y qué más da, son preciosas, cada una con identidad y personalidad propias.

Empezamos a enamorarnos de ellas nada más pisar Strómboli, parece que estás en el fin del mundo, te sitúas en un pequeño islote (que realmente es un volcán en plena actividad) y todo lo que ves alrededor es mar y mar y mar… azul, azul, azul precioso e inquietante a la vez.
Lo más interesante de la isla es subir hasta el cráter del volcán, eso si te lo permiten las condiciones meteorológicas… en nuestro caso, un siroco de 70 nudos nos lo impidió. La alternativa es hacer una excursión por un camino precioso, ascendiendo a 400 metros sobre el nivel del mar, hasta llegar a una plataforma donde pueden aterrizar los helicópteros desde donde hay una vista estupenda de los fogonazos con los que nos deleita el volcán: precioso rojo de lava sobre la noche infinita y el mar alborotado.



La siguiente isla que visitamos es Salina. Lo ideal es alquilar un coche y dar la vuelta completa con paradas en Malta, Leni, Polara, ese pueblo maravilloso donde se rodó El cartero y Pablo Neruda, el sitio ideal para disfrutar de una puesta de sol de las que te dejan con la boca abierta.



Nuestra última parada fue Lípari. La ciudad más grande la acoge esta isla, con una población de unos 12.000 habitantes y una oferta hotelera amplísima. En Lípari también puedes encontrar múltiples restaurantes donde degustar los platos típicos de las islas: pasta a llo scoglio, pez espada, atún, caponata… ¡y los helados! de nuez, pistacho, chocolate… y si quieres sentirte como un isleño, debes tomar el helado dentro de una brioche. Por supuesto, también hay lugares para bailar y tomarte un spritz o cualquier otro combinado…en resumen, un sitio para disfrutar.



Ya estamos de vuelta en casa… pero todavía recuerdo el olor a limones, nísperos, naranjas, rosas y jazmín.