16/6/15

Bronceado saludable

Afortunadamente para nuestra salud, hace ya varios años que la fiebre de “estar moreno” a toda costa ha ido cayendo en picado. Esas pieles renegridas que hace décadas  parecían “lo más”, se ven hoy extrañas y anacrónicas.


El protector solar no impide completamente que nuestra piel quede expuesta a los rayos solares, por lo que simplemente al caminar por la calle con prendas de tirantes, tejidos ligeros, sandalias, conseguimos que el color de nuestra piel en verano se vuelva más saludable.  Pero no hay necesidad de castigar la salud con baños de sol "vuelta y vuelta" durante horas. Todos sabemos que las exposiciones abusivas a los rayos solares provocan envejecimiento prematuro de la piel,  manchas indeseadas o incluso cáncer. ¡No merece la pena arriesgarse!



Vamos a recopilar las pautas básicas de protección frente al sol:

- Nunca exponer la piel al sol sin protector solar, ni siquiera en invierno.
- El bronceado debe ser gradual.
- Durante todo el año, y especialmente de cara al verano, utilizar un exfoliante que mantenga la piel libre de impurezas y favorezca un bronceado más uniforme.
- No hay que olvidar reponer la aplicación de protección solar cada cierto tiempo y sobre todo, si te has sumergido en el agua.
- Sombrero y gafas de sol inseparables.
- Y aunque pese un poco, ¡llévate la sombrilla a la playa!
- Hidrata tu cuerpo por dentro y por fuera.




¿Cuáles son vuestros secretos para conseguir un bronceado saludable?

Imágenes vía Pinterest