10/8/15

La empanada de la yaya

Hacía tiempo que teníamos ganas de retomar las recetas de nuestra abuela y tratar de recuperar y recordar de algún modo aquellos sabores que desde la niñez nos acompañaron en tantas ocasiones. Hemos decidido comenzar con una receta fácil, pero muy resultona, ideal si haces algún pic-nic durante las vacaciones o necesitas preparar un picoteo. Se trata de la empanada de toda la vida, pero elaborada al 100% en casa, incluida la masa (¡nada de masas preparadas del súper, hoy lo hacemos nosotras!. Puedes rellenarla como más te guste, con  pollo, carne, hacer una versión picante... (¡imaginación al poder!). En esta ocasión hemos preparado la clásica de atún.

Estos son los ingredientes que necesitaremos:
- agua
- aceite
- sal
- levadura
- harina
- pimiento verde
- tomate frito
- cebolla
- atún
- (Si quieres, puedes añadir también aceitunas, huevo duro, pimiento rojo...)






Comenzaremos preparando el relleno, haciendo un sofrito con el pimiento verde y la cebolla. Puedes añadir otros vegetales si quieres.



Cuando el sofrito esté listo, añadiremos el tomate frito y el atún (quitando previamente el aceite de la lata).


Una vez listo el relleno, ¡nos ponemos con las manos en la masa! En un bol, ponemos la misma cantidad de agua que de aceite (podemos utilizar una taza o un vaso como medida, por ejemplo). Añadiremos una pizca de sal y otra de levadura. Después, añadimos harina hasta que la masa se despegue del bol. Después, lo pondremos sobre una superficie lisa y amasaremos un poco.




Haremos dos bolas de masa, una para el fondo y otra para cubrir. También podemos reservar un poco de masa para decorar al final. Alisaremos una de las partes y la colocaremos en el fondo de una bandeja de horno. Después, pondremos el relleno y taparemos con la otra parte. Batiremos un huevo y con un pincel, pintaremos la empanada por arriba y finalmente, la meteremos en el horno fuerte, hasta que esté doradita. 





En esta ocasión, se nos fue el santo al cielo y se nos quemó un poquito, pero os lo prometemos, ¡estaba deliciosa!. Caliente, está rica, pero fría, está mejor todavía. Esperamos que os quede muy bien... ¡A disfrutar del verano, zsa-zsa-amigos!.