6/9/16

Mujeres cool, por Quique Artiach: Georgia O'Keeffe

Hace unos días estaba hablando de pintura con mi mujer y entre los libros de nuestras estanterías redescubrimos un catálogo de Georgia O’Keeffe.

Anabel me habló de la tremenda emoción que sintió la primera vez que vio sus obras en una exposición en Madrid, donde ella compró aquella maravilla de librito. “Los cuadros eran enormes” me dijo, entonces lo abrimos de nuevo y aquellas reproducciones fueron de nuevo una explosión de emociones, en esta ocasión para mí.

Esta pintora norteamericana nacida en Wisconsin es todo un símbolo en América y uno de los pocos artistas que cuentan con museo propio, inaugurado en 1997 en Santa Fe donde pasó sus años más creativos.



En 1916 el gran fotógrafo, galerista y promotor del arte Alfred Stieglitz, conoció su obra e incluyó dibujos suyos en su galería de Nueva York. Ocho años después se casaría con Georgia a la que también fotografió en numerosas ocasiones. Con su talento y con el apoyo de su marido consiguió casi de inmediato un éxito de público y crítica asombrosos.

Estas fotos nos dan una idea de su peculiar personalidad, de su riqueza interior, de la intensidad vital que poseía y de su personal y mágica forma de ver y de entender el mundo.





En 1924 realizó sus primeras “Flores ampliadas” esto para mí fue una genialidad absoluta que ella expresó con estas palabras:

“Nadie ve una flor realmente, es tan pequeña, no tenemos tiempo y ver lleva tiempo. Así que me dije, voy a pintar lo que veo, lo que la flor es para mí pero la voy a pintar grande y se sorprenderán de tomarse tiempo para mirarla”




En Nueva York pintó rascacielos y en Santa Fe, donde compró una casa de adobe en 1940 pintó los paisajes, los cerros y también incorporó otros de sus motivos preferidos los cráneos y quijadas de animales que se encontraba en el desierto.



Cuando su marido falleció, catalogó y repartió la tremenda colección de arte de Stieglitz, entre museos y universidades y se estableció en nuevo México permanentemente.

Viajó por todo el mundo y desde los aviones descubrió nuevos motivos para sus pinturas. También cultivó la abstracción aunque ella decía que realismo y abstracción estaban unidas: 

“No hay nada menos real que el realismo. Sólo seleccionando, eliminando, acentuando, llegamos al significado real de las cosas”.

Comenzó a perder la visión central pero siguió trabajando e incluso cultivó la alfarería, otra estupenda idea, incorporar el sentido del tacto a la creación artística, cuando estaba perdiendo el de la vista.

Se ha escrito especulando mucho sobre la sensualidad e incluso sobre el erotismo de sus pinturas, y yo creo que la relación entre todas estas cosas es evidente, no hay mas que detenerse a mirar, como la propia autora quería que hiciéramos.



Ya se sabe que detrás de una gran mujer también, a veces, hay un gran hombre, en este caso Stieglitz  que le apoyó en su carrera aunque Gorgia O´Keefee fue sin duda alguna una mujer cool, por méritos propios, por su gran talento, genialidad y sencillez.



En noviembre de 2014, su obra de 1932 Jimson Weed/White Flower No. 1 fue vendida en 44,4 millones de dólares.



Para saber más sobre su biografía podéis ver la película para televisión que lleva su nombre, protagonizada por Joan Allen y Jeremy Irons (2009). Cuenta con 9 nominaciones Emmy, 3 a los Globos de Oro.

Georgia O'Keeffe, Sun Prairie, Wisconsin, EEUU 1887 / Santa Fe, Nuevo Mexico, EEUU 1986

Fuente: Catálogo de la exposición realizada por la Fundación Juan March “Georgia O’Keeffe Naturalezas Íntimas” Madrid 8 de febrero al 2 de Junio del año 2002.