11/10/16

Mujeres cool, por Quique Artiach: Billie Holiday

  Las primeras veces que uno escucha a Billie Holiday no puede creerlo, las siguientes todavía es mejor. Después hay que leer su autobiografía Lady Lay Sings (escrita con la ayuda de William F Dufty) y entonces uno lo entiende todo, su forma de cantar que sale del propio corazón de Billie, su manera de interpretar como si "En vez de estar cantando estuviera tocando un instrumento de viento", como el saxo de su querido Lester Young.

  Cuenta Billie que su padre, guitarrista de jazz, les abandonó a ella y a su madre, que tuvo que poner un negocio de comidas en su propia casa para salir adelante, aunque no servía de mucho, porque le encantaban los músicos de jazz y muchos de ellos se dejaban caer por allí a comer pollo frito a altas horas de la noche, ella les acogía, casi les amadrinaba, conocía de primera mano su pobreza y no sabía decirles que no.


  Por eso quizás su hija, que tampoco sabía defenderse, tuvo una vida dura llena de abusos de todo tipo, incluso llegó a  ser violada y tras esto, por si no fuera poco, se vio obligada a ejercer la prostitución durante un breve periodo de tiempo.

  Los productores de discos y los promotores se aprovecharon de ella, hizo giras durmiendo en espantosos autobuses en las que después de pagar a la planchadora de sus vestidos, y le pagaba porque a ella no tenía fuerzas casi ni para cantar,  no le quedaba apenas nada y apenas comía.

  Sufrió internamientos en instituciones penitenciarias por consumo de heroína  a la que fue adicta y la persecución de las autoridades para justificar sus paripés publicitarios en contra de las drogas.

  Podemos decir que a ella le ocurrió lo que les podría haber ocurrido a los Rolling Stones si hubieran sido mujeres y cantantes de jazz negras y bisexuales,  pero ellos eran hombres blancos, británicos y aunque se rumoreaba que se enrrollaban con otros hombres como Lou Reed o David Bowie, nunca les pasaba lo mismo que a ella, También ellos eran estrellas, pero pertenecían a la increíblemente lucrativa industria del rock. Siempre ha habido clases.

  Este es uno más de los casos más flagrantes de personas y sobre todo de mujeres que son iconos y símbolos de una época y hasta parte de la historia, que vivieron vidas miserables muriendo en la pobreza.

  Tocó y grabó con los más grandes, como Lester  Young,  Louis Armstrong , Benny Goodman  e influyó en cantantes como Frank Sinatra, Madeleine Peyroux o Amy Winehouse, Janis Joplin o Nina Simone. Nos dejó un legado inmenso, un canto que te llega hasta lo más hondo y que golpea profundo dentro de tu ser.


  Murió de una parada cardiaca el 17 de Julio de 1959. Tenía sólo cuarenta y cuatro años. No dejemos que su voz se apague.