25/1/17

Mujeres cool, por Quique Artiach: Cleopatra

Egipto tuvo en su historia largos periodos de paz en los que todo se repetía sin grandes cambios, como lo hacían las crecidas del Nilo. La ausencia de potencias militares cercanas y el estar rodeado de desierto hicieron de este imperio un mundo aparte.
Todo esto cambió como todo, con los romanos. La importancia de Egipto era inmensa para Roma, entre otras cosas por su gran producción de cereales con los que se alimentaba el Imperio.
Cleopatra fue una estratega consumada capaz de hacerse un hueco en la historia. Con una  astucia sin par liquidó a todos sus oponentes, tuvo a sus pies a los más poderosos y fue junto con Aníbal la única amenaza real del Imperio Romano hasta su caída.


Al parecer, no era tan bella como la leyenda sugiere, su encanto residía en un conjunto de cualidades como la inteligencia, la cultura, entendía nueve lenguas, la antes mencionada astucia y por lo visto, según cuentan algunos historiadores, en una serie de técnicas sexuales entre las que se encontraba una consistente en comprimir el pene de sus amantes con la vagina. Por lo visto Cleopatra estaba, como demostró con creces, preparada para cualquier contingencia.

La casaron con su hermano Ptolomeo XIII y más tarde, tras la muerte de éste, hizo lo propio con su otro hermano Ptolomeo XIV.  Esta jugada la realizó junto a Julio César. Como todo el mundo sabe, César era amante de Cleopatra y con ella tuvo un hijo, Cesarión. Con este ardid del nuevo matrimonio entre hermanos ambos se aseguraban el poder en Egipto.
Cleopatra se instaló en Roma, algo realmente impensable, lo que encendió las alarmas entre los enemigos de César, que utilizaron este hecho entre otros muchos, para atacarle.
Cuando Julio César fue asesinado tuvo que volver a Egipto donde más tarde junto a Marco Antonio detentó el poder durante una década.



Se han escrito innumerables obras sobre ella a cargo de autores como  Shakespeare, Dryden, Shaw,  también óperas y por supuesto películas ¿Quién no recuerda a Elisabeth Taylor con esos ojazos verdes interpretando este papel? Mucha pinta de egipcia no tenía pero la Taylor se lo podía permitir.
Cleopatra merece un lugar destacado en la historia como reina y como estadista, ella demostró que una mujer puede ser tan astuta, culta, hábil, inteligente y malvada como cualquier hombre e incluso más.