3/5/17

Mujeres cool, por Quique Artiach: Judith Leyster

JUDITH LEYSTER 03

A raíz de mis colaboraciones en este blog se me planteó una pregunta que tardé un tiempo en resolver. ¿Cómo era posible que existieran tan pocas pintoras a lo largo de la historia? Un día casi  por casualidad en el blog Mujeres Pintoras,  encontré un artículo sobre Judith Leyster que vivió en el siglo XVII y  me di cuenta de que la respuesta era tan obvia como su vida misma.


Judith comenzó a pintar muy joven pero sólo cuando la cervecería que regentaba su padre quebró pudo dedicarse a la pintura; fue como vemos un caso de absoluta necesidad.
Se podría decir que la ruina de su familia le permitió ser la única mujer que fue admitida en el Gremio de Pintores de San Lucas de Harleem llegando a tener su propio taller donde además tuvo alumnos varones.

JUDITH LEYSTER 02

Se casó con otro pintor Jan Miense Molenaer se trasladó con él a Amsterdam donde tuvieron cinco hijos y es en este punto donde su producción menguó considerablemente. Se dice que es posible que ayudara a su marido, que no era tan brillante como ella, en sus encargos y además de esto y de criar a sus cinco vástagos administraba las propiedades familiares.

Al enviudar volvió a Harleem donde fue bien considerada por sus conciudadanos pero al fallecer en el año 1660 cayó, como tantas otras mujeres, en el olvido.

JUDITH LEYSTER 01


Nuestra protagonista tuvo suerte de que su firma que consistía en un monograma, no fuera legible en un cuadro que se atribuía a Frans Hals. Al llegar este asunto a los tribunales en 1893 y atribuírsele finalmente a ella el cuadro, su obra recuperó prestigio y se encontraron otros cuadros que habían sido atribuidos a Hals y a otros grandes pintores.


Por fin la historia de las mujeres se va reescribiendo. La verdad es muy persistente y es muy difícil negarla siempre.